Pasión
- Fr. Austin
- Mar 28, 2021
- 2 min read

ĀæCómo conviertes el sufrimiento en āpasiónā?
El sufrimiento por el sufrimiento es absurdo. No tiene ningĆŗn sentido o significiado. La eterna pregunta: "ĀæPor quĆ© tiene que suceder esto?" es justo. En solo las Ćŗltimas dos semanas, ha habido quince tiroteos masivos en los Estados Unidos, con 27 muertos y al menos 72 heridos. ĀæPor quĆ©? ĀæEl sufrimiento ātieneā que suceder, como el amanecer o las mareas? ĀæPor quĆ© tenemos que soportarlo?
En medio de tales dificultades, la extrema insensatez del sufrimiento y, en Ćŗltima instancia, de la muerte, incluso JesĆŗs tiene que gritar: āĀ”Dios mĆo, Dios mĆo! ĀæPor quĆ© me has abandonado?ā El sufrimiento de JesĆŗs fue real. Fue doloroso. Fue horrible.
También fue Pasión.
Lo que transforma el mero sufrimiento humano en pasión es la conciencia de la presencia de Dios y del amor que la acompaƱa. Esto es lo que comĆŗnmente llamarĆamos fe. La fe nos dice que hay un sentido de significado en lo que hacemos, algo de significado en nuestras acciones y sacrificios. JesĆŗs tuvo esta conciencia, incluso al borde de su aparente destrucción.
En la Ćltima Cena, puso lo que vendrĆa en la perspectiva de su fe. Mientras estĆ” en la celebración de la Pascua con sus discĆpulos, recuerda la salvación que Dios obró para Israel, y luego JesĆŗs inicia su "nuevo pacto". Es un pacto en Ć©l, en su sangre, y es ratificado y consumado con la Cruz.
Algunas cruces no se pueden evitar y otras podemos abordar como sociedad. Estas son preguntas y responsabilidades para todos nosotros. Sin embargo, ante el sufrimiento real y doloroso que debemos enfrentar, queremos saber que tiene un sentido: que Dios nos ve, nos ama y puede ayudar. A veces, no es suficiente simplemente enviar "pensamientos y oraciones". Y Dios no hace esto. MĆ”s bien, Dios envĆa a su unico Hijo. Eso es pasión.
En su sufrimiento, JesĆŗs se identifica completamente con nuestra humanidad, hasta el punto de sentirse completamente abandonado por el Padre. Pero la identificación de JesĆŗs con nuestra humanidad no fue solo un ejercicio de curiosidad divina. MĆ”s bien, fue proprio amor. Solo asĆ, a travĆ©s del amor, Dios podrĆa revelar la profundidad de quiĆ©n es. Solo en lo absurdo del sufrimiento pudo Dios mostrarnos la paradoja de Su acción en nuestro mundo a nuestro favor. Sólo con Dios, y en Dios, el sufrimiento se puede transformar en Pasión.
Y solo a través de la Pasión conocemos el amor verdadero.



